lunes, 24 de abril de 2017

Un guante vibrotáctil ayuda a comunicarse a personas sordociegas / Noticias / SINC

Un guante vibrotáctil ayuda a comunicarse a personas sordociegas / Noticias / SINC

SINC - Servicio de información y noticias científicas

Un guante vibrotáctil ayuda a comunicarse a personas sordociegas



Investigadores de la Universidad de Valladolid han diseñado un guante y una faja abdominal vibrotáctiles para que las personas sordociegas se puedan comunicar mediante mensajes conceptuales. El sistema está asociado a una aplicación gratuita que permite transmitir los mensajes a cualquier usuario de teléfono móvil.

SINC |  | 24 abril 2017 16:00
<p>Los dos componentes del sistema que porta el sordociego, con los estimuladores táctiles dispuestos sobre el guante directamente encima de las uñas. / UVa</p>
Los dos componentes del sistema que porta el sordociego, con los estimuladores táctiles dispuestos sobre el guante directamente encima de las uñas. / UVa
Miembros del Laboratorio de Electrónica y Bioingeniería junto al Grupo de Comunicaciones Ópticas de la Universidad de Valladolid (UVa) han desarrollado un guante y una faja abdominal vibrotáctil cuyo fin es ayudar a las personas sordociegas a comunicarse mediante mensajes que transmiten conceptos. Otra de sus ventajas es que cualquier usuario con un teléfono móvil y sistema operativo Android puede comunicarse con estas personas gracias a una 'app' gratuita, denominada TactileCom, desarrollada en el Laboratorio de la UVa y que es capaz de transmitir los mismos mensajes conceptuales.
Este trabajo se inicia hace aproximadamente cinco años, cuando el grupo contactó con la Asociación de Sordociegos Castilla y León (ASOCYL) y la Asociación de Padres y Amigos del Sordo (ASPAS) para conocer sus necesidades y realizar pruebas e intercambios con ellas. Los sordociegos presentan carencias en los dos sentidos que se usan habitualmente en la comunicación, la vista y el oído, aunque frecuentemente “presentan un pequeño resto visual”, explica uno de los investigadores que ha llevado a cabo el desarrollo, el profesor de la UVa Alonso Alonso.
El guante tiene cinco estimuladores que pueden vibrar a dos frecuencias diferentes o no vibrar, y desde un móvil se pueden enviar y recibir mensajes
Así, los sistemas de comunicación que utiliza un sordociego se basan fundamentalmente en el tacto. Para lograr una mejoría en esta comunicación tan compleja, los investigadores vallisoletanos han habilitado un sistema de ayuda que emplea estimuladores táctiles con los que es posible “transmitir conceptos, no palabras, que son útiles para la comunicación con estas personas”, precisa.
Estos estimuladores táctiles han sido integrados en un guante, cuya viabilidad técnica ha sido probada con éxito, y en la actualidad se están instalando sobre una faja abdominal que puede llevarse bajo la ropa. El sistema del guante y el de la faja funcionan de la misma manera.
“El guante contiene un conjunto de cinco estimuladores, uno encima de cada uña de los dedos (para no estorbar en el manejo de la mano) que pueden vibrar a dos frecuencias diferentes o no vibrar", señala el investigador; que explica: "Combinando las tres posibilidades de vibración y los cinco dedos se puede construir un extenso conjunto de mensajes conceptuales que los sordociegos pueden aprovechar".
El interlocutor, desconocedor de los lenguajes propios de los sordos y sordociegos, puede enviar los mensajes conceptuales hacia el sordociego empleando el móvil Android con la 'app' gratuita. "La aplicación tiene muchas posibilidades de uso, pero en resumen podemos contar que presenta en pantalla el conjunto de mensajes que el interlocutor puede enviar al sordociego”, detalla Alonso.
Por otra parte, el canal de comunicación de la persona sordociega hacia el interlocutor está constituido, en su extremo, por una botonera sencilla que codifica conceptos que son mostrados en la pantalla del móvil que usa el interlocutor.
Sistema validado
El equipo ha validado el sistema gracias a la colaboración de personas sordas y sordociegas, quienes además han ayudado a perfeccionarlo hasta su estado actual. Los investigadores han podido comprobar que los mensajes se distinguen unos de otros con relativa facilidad.
“El sistema funciona muy bien, dentro de los parámetros que nos marcamos. El problema es que cualquier sistema de este tipo conlleva un tiempo de aprendizaje y de prueba por parte de los sordociegos. Nosotros, que no dominamos sus canales de comunicación, no podemos entrenarlos y los profesionales que les asisten diariamente son escasos y están muy ocupados. Hemos podido hacer lo que hemos hecho hasta ahora gracias a su sacrificio y a consumir gran parte de su tiempo”, asegura Alonso.
El sistema tiene un coste muy bajo si ya se posee un teléfono Android
El próximo objetivo es registrar el funcionamiento real con algunos voluntarios sordociegos para ajustar algunos parámetros, por ejemplo el tipo de mensajes codificados, y detectar si se ha olvidado incluir algún concepto importante.
Entre las ventajas del sistema destaca que, en su conjunto, “tiene un coste muy bajo si ya se posee un teléfono Android, algo que es bastante habitual”. Alonso afirma que este desarrollo se ha realizado sin ninguna financiación ni recursos externos más que los proporcionados por los propios laboratorios de investigación universitarios.
“Las ayudas técnicas que desarrollamos no están concebidas para tener ningún plan de negocio o retorno económico: son gratuitas", subraya el investigador, coautor del estudio, publicado en la revista Applied Sciences.
"Eso sí, la construcción de la parte hardware del sistema corre de cuenta de los usuarios, pero es realmente barata y nosotros los asesoramos en su construcción sin coste alguno –añade–. Un plan de negocio en aplicaciones destinadas a una población tan pequeña es totalmente inviable para una empresa privada. Las empresas no ganarían dinero con el mercado de los sordociegos, aunque hay otros posibles mercados más interesantes que podrían aprovecharse del uso de este sistema”.
Referencia bibliográfica:
Carrera, A., Alonso, A., de la Rosa, R., y Abril, E. J. (2017). "Sensing Performance of a Vibrotactile Glove for Deaf-Blind People". Applied Sciences, 7(4), 317.

La corteza cerebral cambia con el entrenamiento cognitivo / Noticias / SINC

La corteza cerebral cambia con el entrenamiento cognitivo / Noticias / SINC

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La corteza cerebral cambia con el entrenamiento cognitivo



El cerebro cambia físicamente en respuesta a un programa de entrenamiento cognitivo. Así concluye una nueva investigación, publicada en la revista Brain Structure and Function, que revelan cómo los individuos con menor capacidad son los más beneficiados.



SINC |  | 24 abril 2017 10:17
<p>La comparativa reveló los cambios estructurales en el cerebro. / UAM</p>
La comparativa reveló los cambios estructurales en el cerebro. / UAM
Un estudio coordinado desde la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en la que participaron científicos de la Universidad Complutense, la Universidad Pompeu Fabra, el Montreal Neurological Institute (Canadá) y la Universidad de California (EE UU), analiza las consecuencias psicológicas y biológicas del entrenamiento cognitivo adaptado.
A partir de un entrenamiento diseñado para estimular procesos cognitivos necesarios para la memoria a corto plazo, los científicos observaron cambios contingentes en la estructura física del cerebro. Concretamente, registraron un aumento significativo en el área de superficie y el grosor de la corteza cerebral en determinadas regiones de los lóbulos frontales y temporales.
Los científicos registraron un aumento en superficie y grosor de la corteza cerebral en determinadas regiones de los lóbulos frontales y temporales
De acuerdo con el estudio, que se publica en Brain Structure and Function, las regiones donde apreciaron dichos cambios apoyan procesos psicológicos necesarios para completar satisfactoriamente el entrenamiento: memoria a corto plazo y resistencia a la interferencia e inhibición.
Además, los investigadores comprobaron que los individuos de menor capacidad cognitiva se benefician en mayor grado del entrenamiento, pues sus cerebros respondieron con mayor intensidad. Por el contrario, los cerebros de los individuos de mayor capacidad cognitiva respondieron débilmente al entrenamiento.
Según los autores, estos resultados subrayan la necesidad de conocer los recursos cognitivos del individuo para ayudar al diseño de entrenamientos adaptados a sus características personales. “Un entrenamiento estándar puede fracasar porque existe un desajuste con las características del individuo que lo completa”, aseguran.
Roberto Colom, del departamento de Psicología Biológica y de la Salud de la UAM, afirma que, “aunque los resultados de esta investigación se han obtenido con jóvenes sanos, las aplicaciones para individuos cognitivamente comprometidos son evidentes”.
“Por ejemplo —agrega el investigador—, la pérdida de grosor cortical que se produce espontáneamente con la edad podría atenuarse mediante programas de entrenamiento cognitivo personalizados. También, determinados síntomas asociados a trastornos como la esquizofrenia, podrían mejoran con el entrenamiento de la memoria a corto plazo”.
La pérdida de grosor cortical que se produce espontáneamente con la edad podría atenuarse mediante programas de entrenamiento cognitivo personalizados
Entrenamiento individualizado
La muestra de esta investigación, un grupo de jóvenes sanas, completó una exhaustiva batería de doce pruebas psicológicas antes y después del entrenamiento cognitivo. El entrenamiento supuso doce semanas de intenso trabajo supervisado individualmente. Se observaron mejoras sustanciales en los niveles de dificultad que se iban superando sesión a sesión.
También se obtuvieron registros de resonancia magnética estructural y funcional en esos dos momentos, es decir, antes y después de entrenar. Las imágenes de los cerebros de las participantes se dividieron en una serie de regiones genéticamente significativas para calcular, seguidamente, los cambios de quienes entrenaron y quienes sirvieron de control. La comparativa reveló los cambios estructurales en el cerebro señalados anteriormente.
“Las críticas que se han generalizado recientemente sobre la falta de efectividad de los programas de entrenamiento cognitivo no deben aplicarse sin más a la investigación básica. La denuncia de una parte de la comunidad científica se ha concentrado en programas comerciales que proclaman, sin basarse en hechos constatados, poder mejorar la inteligencia o prevenir los trastornos degenerativos”, señala Colom.
“Es de subrayar que los programas deben ser personalizados, adaptados al individuo, si se pretende que sean eficientes”, agrega.
Referencia bibliográfica:
Román FJ, Lewis LB, Chen CH, Karama S, Burgaleta M, Martínez K, Lepage C, Jaeggi SM, Evans AC, Kremen WS, Colom R. Gray matter responsiveness to adaptive working memory training: a surface-based morphometry studyBrain Struct Funct. DOI: 10.1007/s00429-015-1168-7

Bacterias con capacidad de aprendizaje para tratar enfermedades / Noticias / SINC

Bacterias con capacidad de aprendizaje para tratar enfermedades / Noticias / SINC

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Bacterias con capacidad de aprendizaje para tratar enfermedades



Investigadores de la Universidad Pompeu Fabra han creado un circuito bacteriano que responde al aprendizaje asociativo: ante un estímulo determinado, las bacterias muestran un comportamiento condicionado. El estudio permitirá avanzar en la ingeniería del microbioma humano, un campo muy útil para el tratamiento de enfermedades complejas.

SINC |  | 24 abril 2017 11:53
<p>Bacterias humanas intestinales. / Pacific Northwestern National Laboratory</p>
Bacterias humanas intestinales. / Pacific Northwestern National Laboratory
Un equipo científico, liderado por Ricard Solé, profesor ICREA de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), ha demostrado la posibilidad de diseñar bacterias que desarrollen un aprendizaje asociativo, es decir, que muestren una respuesta condicionada ante un estímulo determinado.
Igual que el investigador ruso Iván Pávlov logró en 1901 hacer salivar a su perro con el simple sonido de una campana, ahora Solé y sus colegas han creado circuitos de bacterias que responden al mismo condicionamiento clásico. Los resultados se publican en The Journal of the Royal Society.
Estos expertos plantean el uso de bacterias modificadas genéticamente como una forma de controlar la respuesta del microbioma ante diversos estímulos y como herramienta para desarrollar nuevas terapias. Dado que estas bacterias modificadas pueden crear y borrar memorias y asociar distintas señales entre sí, es posible conseguir que aprendan asociaciones en las que, por ejemplo, liberen un fármaco en situación de enfermedad y dejen de hacerlo cuando sea necesario.
Este estudio demuestra que las bacterias no solo podrán producir un fármaco, sino que además serán capaces de decidir cuándo deben hacerlo. “Las relacionadas con el microbioma suelen ser enfermedades complejas que necesitan bacterias ‘inteligentes’, capaces de liberar un fármaco cuando las condiciones lo requieran, pero también inhibirse cuando la situación mejore”, comenta Solé, líder del Laboratorio de Sistemas Complejos del Instituto de Biología Evolutiva (IBE), un centro mixto de la UPF y el CSIC.
“Si tenemos en cuenta la comunicación cruzada que se da entre las células microbianas y humanas, sobre todo entre el microbioma intestinal y los sistemas nervioso e inmunológico, se hace más evidente la utilidad de rediseñar, cuando sea necesario, el ecosistema microbiano”, añade.
El aprendizaje asociativo es un elemento clave para la adaptación al ambiente. Sin embargo, se trata de una habilidad comúnmente observada en organismos que poseen sistema nervioso. La posibilidad de trasladar esta capacidad a organismos tan simples como las bacterias abre un amplio abanico de opciones en el mundo de la biomedicina y, tal como apuntan los autores, a otros campos tan dispares como la reparación de ecosistemas amenazados.
Bioingeniería aplicada al microbioma
Más de 100 billones de bacterias se hospedan en cada uno de nosotros, localizándose sobre todo en la piel y el intestino. Es la llamada microbiota o microbioma, con la que hemos establecido a lo largo de la evolución una relación simbiótica: nosotros le proporcionamos hogar y comida y ella nos ayuda en la digestión de alimentos y nos protege contra infecciones nocivas.
El interés por la microbiota ha ido creciendo en los últimos años, sobre todo a raíz del descubrimiento de su vinculación con enfermedades como el cáncer o la diabetes e incluso con las alergias y el envejecimiento. Dada su importancia en la salud humana, no es de extrañar que los científicos se planteen el uso de nuevas técnicas de bioingeniería para detectar y curar enfermedades relacionadas con este complejo ecosistema. 
Referencia bibliográfica:
Macía J, Vidiella B, Solé RV. 2017 Synthetic associative learning in engineered multicellular consortia. J. R. Soc. Interface 20170158.  http://dx.doi.org/10.1098/rsif.2017.0158

Bacterias que activan células asesinas para eliminar el cáncer de vejiga / Noticias / SINC

Bacterias que activan células asesinas para eliminar el cáncer de vejiga / Noticias / SINC

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Bacterias que activan células asesinas para eliminar el cáncer de vejiga



El tratamiento con el bacilo de Calmette-Guérin es el tratamiento de elección para el tipo más frecuente de cáncer de vejiga. Según un estudio liderado por investigadores españoles, esta bacteria activa las células asesinas del paciente, también conocidas como natural killer, que son, en última instancia, las encargadas de acabar con las células tumorales. Comprender el mecanismo de acción de esta terapia puede ayudar a diseñar nuevos protocolos y personalizar el tratamiento de estos cánceres.

SINC |  | 24 abril 2017 10:05
<p class=" text-left">Bacilo de Calmette-Guérin al microscopio. /<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/BCG_vaccine#/media/File:Mycobacterium_bovis_BCG_ZN.jpg" target="_self"> Wikipedia</a></p>
Bacilo de Calmette-Guérin al microscopio. / Wikipedia
Uno de los métodos más utilizados para tratar el cáncer de vejiga consiste en activar el sistema inmunitario del paciente al introducir el bacilo Calmette-Guérin (BCG), utilizado también como vacuna para la tuberculosis, directamente en el órgano. Aunque el tratamiento con BCG ha demostrado ser eficaz en el 70% de los pacientes, hasta hoy no se conocía en detalle cómo ejerce su efecto antitumoral.
La presencia de la bacteria en la vejiga inicia una cascada de señales que culmina con la activación de las células asesinas 
Ahora, un estudio publicado en la revista científica Oncoimmunology desvela el mecanismo a través del cual esta terapia incrementa la capacidad de ciertas las células inmunitarias para reconocer las células tumorales y acabar con ellas.
El trabajo, liderado por investigadores del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB-CSIC) en colaboración con científicos del Reino Unido y médicos de los hospitales Infanta Sofía y La Paz, demuestra que la presencia de la bacteria en la vejiga inicia una cascada de señales que involucra distintos tipos de glóbulos blancos y culmina con la activación de las células asesinas (también conocidas como natural killer). Estas células se encargan de eliminar aquellas que presentan algún signo de estar enfermas o transformadas por un proceso tumoral.
“Es importante conocer cómo actúa la terapia con BCG contra el cáncer de vejiga porque, a pesar de los buenos resultados que da este tratamiento, algunos pacientes tienen que abandonarlo debido a efectos adversos causados por el hecho de introducir una bacteria viva en la vejiga, como escozor e irritación”, explica Mar Valés, autora principal del trabajo e investigadora del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC).
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Esquema del proceso de activación del sistema inmunitario con una bacteria. / Mar Valés, CNB-CSIC
“Comprender en profundidad el mecanismo de acción a través del cual la bacteria ejerce su acción antitumoral abre las puertas para el diseño de nuevos protocolos que reduzcan los efectos secundarios y aumenten la capacidad de las células natural killer (NK) para acabar con los tumores”, añade la científica.
La inmunoterapia, un ejército del propio organismo contra el cáncer
Activar las células del sistema inmunitario para que reconozcan y luchen contra el cáncer es una estrategia conocida como inmunoterapia que está siendo muy explorada por la comunidad científica de todo el mundo debido al reciente éxito de nuevas terapias anti-tumorales. Sin embargo, hace ya varias décadas se comenzó a tratar el cáncer de vejiga introduciendo BCG directamente en este órgano. La bacteria activa la respuesta inmunitaria local que favorece la eliminación del tumor.
“En la actualidad hemos comenzado una nueva investigación con la intención de evitar los efectos adversos que muchas veces van asociados a esta terapia. Queremos encontrar la manera de activar las células NK utilizando fragmentos de la bacteria y factores inmunológicos solubles en vez de la bacteria completa”, indica Valés.
Referencia bibliográfica:
Eva M. García-Cuesta, Gloria Esteso, Omodele Ashiru, Sheila López-Cobo, Mario Álvarez-Maestro, Ana Linares, Mei M. Ho, Luis Martínez-Piñeiro, Hugh T. Reyburn & Mar Valés-Gómez Characterization of a human anti-tumoral NK cell population expanded after BCG treatment of leukocytes. Oncoimmunology 2017; e1293212

Las bacterias intestinales pueden servir para prevenir la diabetes tipo 2 - Internacional - Elmedicointeractivo.com

Las bacterias intestinales pueden servir para prevenir la diabetes tipo 2 - Internacional - Elmedicointeractivo.com

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Las bacterias intestinales pueden servir para prevenir la diabetes tipo 2

El ácido indolopropiónico es un metabolito producido por bacterias intestinales, pero una dieta rica en cereales o fibra también aumenta su producción




Investigadores de la Universidad de Finlandia Oriental han descubierto que niveles elevados en sangre del ácido indolpropiónico, un metabolito producido por las bacterias intestinales, puede asociarse a un menor riesgo de la diabetes tipo 2.
La producción de este compuesto puede verse también reforzada por una dieta rica en fibra y los autores de este trabajo, que publica en su último número en la revista 'Scientific Reports', creen que dicho hallazgo muestra el papel beneficioso para la salud que puede jugar la microbiota intestinal.
El estudio comparó dos grupos que participaron en un estudio finlandés de prevención de la diabetes, cuyos 200 participantes presentaban sobrepeso y una alteración de la tolerancia a la glucosa al inicio del estudio.
Los autores midieron el perfil de diferentes metabolitos en sangre tanto en los participantes que acabaron desarrollando diabetes durante los primeros cinco años de seguimiento como en quienes, por contra, seguían libres de enfermedad después de 15 años.
Así, vieron que las mayores diferencias en los perfiles metabólicos de aquellos que desarrollaron diabetes tipo 2 y los que no se observaron en las concentraciones del ácido indolopropiónico y determinados metabolitos lipídicos.
El ácido indolopropiónico es un metabolito producido por bacterias intestinales, pero una dieta rica en cereales o fibra también aumenta su producción, y su mayor concentración en sangre parecía promover la secreción de insulina por parte de las células beta pancreáticas, lo que podría explicar ese efecto protector.
Tras estos datos, los autores quisieron ver si esta asociación entre el ácido indolopropiónico y el riesgo de diabetes también se observaba en otros dos estudios, constatando que era igualmente beneficioso contra la enfermedad. En estas nuevas investigaciones también identificaron otros nuevos metabolitos lipídicos cuyas concentraciones elevadas se asociaba con una mejoría de la resistencia a la insulina y un menor riesgo de diabetes.
Además, las concentraciones de estos metabolitos también se asociaron con la grasa dietética y cuanto menor era la cantidad de grasa saturada en la dieta mayor eran sus niveles. Y al igual que el ácido indolpropiónico, estas elevadas concentraciones también parecían proteger contra la inflamación de bajo grado.
"Nuestros estudios sugieren que el ácido indolopropiónico puede ser un factor que medie en el efecto protector de la dieta y de las bacterias intestinales", según Kati Hanhineva, autora del estudio.

Crean moléculas híbridas germen-humanas para atacar bacterias resistentes a los fármacos - Internacional - Elmedicointeractivo.com

Crean moléculas híbridas germen-humanas para atacar bacterias resistentes a los fármacos - Internacional - Elmedicointeractivo.com

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Crean moléculas híbridas germen-humanas para atacar bacterias resistentes a los fármacos

Aunque muchas infecciones pueden ser tratadas con antibióticos, la aparición de cepas de estafilococos resistentes a los fármacos ha creado la necesidad de una nueva forma de combatir estos patógenos




Inspirados por los virus que atacan y matan las bacterias, investigadores de la Universidad Rockefeller, en Nueva York, Estados Unidos, han creado un arma totalmente nueva contra las bacterias causantes de enfermedades que muestra una gran promesa para el tratamiento de infecciones resistentes a los medicamentos.
En su trabajo descrito en un artículo publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', el equipo diseñó moléculas que logran algo que los virus hacen mucho mejor que el sistema inmune humano: dirigirse a moléculas de carbohidratos específicos que aparecen en las superficies de las células bacterianas.
"Los virus que infectan bacterias tienen moléculas que reconocen y se unen estrechamente a estos componentes comunes de la superficie de la célula bacteriana que el sistema inmune humano no consigue en gran medida. Hemos cooptado estas moléculas y las hemos puesto a trabajar ayudando al sistema inmunológico humano a luchar contra los patógenos microbianos", resume Vincent A. Fischetti, jefe del Laboratorio de Patogénesis e Inmunología Bacteriana de Rockefeller.
En experimentos con ratones, el equipo de Fischetti utilizó este método para tratar con éxito las infecciones que amenazan la vida por 'Staphylococcus aureus resistente a la meticilina' (SARM), una bacteria que es resistente a los antibióticos convencionales, lo que sugiere que pueden haber encontrado una nueva forma de combatir las superbacterias como ésta.
Al igual que las bacterias que causan enfermedades tratan de infectarnos, algunos virus se aprovechan de las bacterias y han desarrollado una habilidad aguda para atrapar penetrar la superficie externa o paredes de las bacterias, matando las células en el proceso. Lo hacen usando tijeras moleculares llamadas lisinas que se unen a carbohidratos específicos en las paredes celulares.
Por su parte, el sistema inmune humano tiene un punto ciego en los carbohidratos, ya que sólo produce anticuerpos que son particularmente buenos uniéndose a las proteínas en las paredes celulares bacterianas, etiquetando así las bacterias para su destrucción por las células inmunitarias. Pero cuando su objetivo es un carbohidrato, no una proteína, los anticuerpos humanos se quedan cortos.
Aún así, las lisinas y los anticuerpos comparten algunas similitudes en sus estructuras y eso dio a los investigadores una idea. "Anticuerpos y lisinas tienen dos componentes discretos, ambos poseen una parte que se une a su objetivo respectivo, pero mientras que el segundo componente de las lisinas corta la pared celular bacteriana, en los anticuerpos coordina una respuesta inmune", detalla Assaf Raz, investigador en el laboratorio de Fischetti que dirigió los experimentos.
"Esto nos permitió mezclarlos y combinarlos, juntando la pieza viral responsable de la fijación a un carbohidrato con la parte del anticuerpo que le dice a las células inmunes cómo responder", revela este experto. El equipo también miró a las bacterias mismas: al igual que los virus, las bacterias producen una molécula similar de unión a carbohidratos y de corte, que utilizan para alterar sus propias paredes celulares durante el crecimiento. Como hicieron con las lisinas, los científicos combinaron la región de unión de una de estas enzimas de remodelación con una pieza de anticuerpo humano.

Consiguen matar bacterias 'SARM'

Los investigadores llamaron a su creación "lisibodies", y realizaron tres tipos: dos derivados de virus y uno de bacterias. Todos fueron diseñados para matar 'Staphylococcus aureus', una bacteria común responsable de todo, desde infecciones cutáneas menores hasta neumonía y meningitis. Aunque muchas de estas infecciones pueden ser tratadas con antibióticos, la aparición de cepas de estafilococos resistentes a los fármacos, incluyendo una conocida como SARM, ha creado la necesidad de una nueva forma de combatir estos patógenos.
En experimentos, el equipo encontró que, como había esperado, los lisibodies se unieron a los carbohidratos en la superficie de 'Staph' e indujeron a las células inmunes a engullirlas y destruirlas. Dado que múltiples tipos de bacterias relacionadas pueden tener los mismos objetivos de carbohidratos, los lisibodies se agarraban a una variedad de cepas de 'Staph'. Como un beneficio añadido, uno incluso se enganchó a familiares más lejanos, incluyendo las bacterias responsables de infecciones de garganta estreptocócicas e infecciones del tracto urinario.
El tratamiento con un lisibody mejoró mucho la supervivencia de ratones infectados con SARM, mientras que el tratamiento con otro previno infecciones renales graves en los roedores. Debido a que casi todas las bacterias pueden estar infectadas por virus productores de lisina, se pueden producir lisibodies contra muchas bacterias patógenas.
Además, "basándose en nuestros resultados, puede ser posible utilizar no sólo lisinas, sino cualquier molécula con una alta afinidad hacia un objetivo en cualquier patógeno --ya sea virus, parásito u hongo-- para crear anticuerpos híbridos --señala Fischetti--. Este enfoque podría permitir desarrollar una nueva clase de terapias de inmunoterapia para enfermedades infecciosas".

Investigadores diseñan carbohidratos sintéticos contra enfermedades autoinmunes - Internacional - Elmedicointeractivo.com

Investigadores diseñan carbohidratos sintéticos contra enfermedades autoinmunes - Internacional - Elmedicointeractivo.com

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Investigadores diseñan carbohidratos sintéticos contra enfermedades autoinmunes

Actualmente, sólo se conoce de manera fragmentaria los antígenos en muchas enfermedades autoinmunes, lo que dificulta el desarrollo de terapias específicas de antígeno




Investigadores están desarrollando un enfoque innovador para el tratamiento de una enfermedad autoinmune rara del sistema nervioso periférico, usando un tipo de esponja molecular que consiste en carbohidratos para quitar los anticuerpos patógenos del torrente sanguíneo.
Desarrollado por científicos de la Universidad de Basilea y el Hospital Universitario de Basilea, en Suiza, para tratar la neuropatía anti-MAG, el enfoque también tiene aplicaciones potenciales para el tratamiento de otras patologías autoinmunes.
Los pacientes con neuropatía anti-MAG sufren sobre todo pérdida sensorial en sus brazos y piernas, dolor neuropático y una pérdida de coordinación que puede perjudicar sustancialmente la movilidad. A través del daño progresivo a los nervios periféricos, los pacientes se vuelven cada vez más discapacitados en su vida cotidiana hasta que requieren atención a tiempo completo.
La enfermedad se diagnostica en base a la presencia de autoanticuerpos en el suero sanguíneo que se unen a la glicoproteína asociada a la mielina (MAG, por sus siglas en inglés) en el sistema nervioso periférico. Desde hace mucho tiempo, estos anticuerpos anti-MAG se han conocido como la causa de la enfermedad. Además, una reducción de la concentración de anticuerpos en la sangre conduce a una mejora en los síntomas.
Hasta la fecha, no está disponible ningún tratamiento aprobado dirigido específicamente a estos autoanticuerpos y las terapias actuales están centradas en suprimir la respuesta inmune; son ineficientes y en algunos casos causan efectos secundarios graves.

Actúan como una esponja sobre los anticuerpos perjudiciales

Estos investigadores de Basilea están trabajando en un nuevo enfoque de tratamiento con glicopolímeros sintéticos personalizados que actúan como una esponja sobre los autoanticuerpos dañinos, como se detalla en un artículo publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'. El glicopolímero imita la sección de la proteína MAG a la que se unen los anticuerpos anti-MAG.
Los científicos pudieron demostrar in vitro que el glicopolímero neutraliza los anticuerpos que provocan la enfermedad en el suero del paciente y, lo que es más importante, que los anticuerpos anti-MAG podrían eliminarse eficazmente en ratones inmunizados. Este nuevo método de tratamiento ofrece un potencial significativo no sólo para un tratamiento específico del antígeno de la neuropatía anti-MAG sino también para otras patologías autoinmunes en las que median anticuerpos.
Actualmente, sólo se conoce de manera fragmentaria los antígenos en muchas enfermedades autoinmunes, lo que dificulta el desarrollo de terapias específicas de antígeno. "El uso de nuestros glicopolímeros abre nuevas posibilidades para el tratamiento de enfermedades donde los anticuerpos anti-glicanos juegan un papel", dice el director del estudio, el profesor Beat Ernst del Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Basilea. Algunos ejemplos de estas enfermedades son la neuropatía motora multifocal o el síndrome de Guillain-Barré.

El sistema nervioso simpático es fundamental en la regulación del gasto energético y la termogénesis - Internacional - Elmedicointeractivo.com

El sistema nervioso simpático es fundamental en la regulación del gasto energético y la termogénesis - Internacional - Elmedicointeractivo.com

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El sistema nervioso simpático es fundamental en la regulación del gasto energético y la termogénesis

La termogénesis es un proceso metabólico que recibe mucho interés como un objetivo farmacológico que permite quemar energía y, por lo tanto, reducir la obesidad y mejorar la diabetes




Un nuevo estudio de la Escuela de Medicina Icahn en Monte Sinaí, en Estados Unidos, proporciona importantes conocimientos sobre cómo el cuerpo regula su producción de calor, un proceso conocido como termogénesis que actualmente está intensamente estudiado como un objetivo para el tratamiento de la diabetes y la obesidad en los seres humanos.
Aunque los investigadores apuntaron previamente la hipótesis de que los macrófagos, una clase de glóbulos blancos, jugaba un papel importante en la termogénesis, el nuevo estudio sugiere que el principal impulsor de la termogénesis es el sistema nervioso simpático, que es controlado principalmente por el cerebro, como se detalla en un artículo publicado este lunes en la edición digital de 'Nature Medicine'.
El equipo de investigación de Mount Sinai dirigido por Christoph Buettner, autor principal del estudio y profesor de Medicina (Endocrinología, Diabetes y Enfermedades Óseas) en la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, se centró en las catecolaminas, hormonas liberadas por el sistema nervioso simpático para activar el tejido graso marrón.
El tejido adiposo marrón es un tipo de tejido graso que quema energía para producir calor y mantenernos calientes. Las catecolaminas también pueden convertir el tejido graso blanco, el tipo más familiar de tejido graso que almacena los lípidos, en un tejido que se asemeja a la grasa marrón. Los investigadores probaron si los macrófagos podrían proporcionar una fuente alternativa de catecolaminas, como se había propuesto en los últimos años.

El cerebro y el sistema nervioso simpático, relevantes para entender el metabolismo

"La termogénesis es un proceso metabólico que recibe mucho interés como un objetivo farmacológico que permite quemar energía y, por lo tanto, reducir la obesidad y mejorar la diabetes. Resulta que los macrófagos no son tan importantes, ya que son incapaces de hacer catecolaminas, pero claramente lo es el cerebro a través del sistema nervioso simpático", dice Buettner. "Por lo tanto, es muy importante estudiar el papel del cerebro y del sistema nervioso simpático cuando se trata de comprender el metabolismo", añade.
La capacidad de generar calor es fundamental para la supervivencia de los animales de sangre caliente, incluidos los humanos, ya que previene la muerte por hipotermia. "Esta presión evolutiva dio forma a la biología de los seres humanos y la de otros animales de sangre caliente y, en parte, puede explicar por qué los seres humanos son susceptibles de desarrollar diabetes en el medio ambiente en el que vivimos", señala Buettner.
A su juicio, aunque se ha invertido mucho esfuerzo en dirigirse al sistema inmunológico para curar la diabetes y la resistencia a la insulina, todavía no hay fármacos anti-inflamatorios que se haya demostrado que funcionan bien en los seres humanos con enfermedad metabólica. "Nuestro estudio sugiere que tal vez la clave para combatir los efectos devastadores de la diabetes y la obesidad en los seres humanos es restaurar el control de la termogénesis y el metabolismo mediante el cerebro y el sistema nervioso autónomo", concluye.